Para alcanzar un sistema comparable de titulaciones, con una misma valoración da carga lectiva, y una estructura de cursos entendibles por todos los estados, es necesario integrar en la cultura de las aulas nuevas formas de entender y desarrollar los procesos de enseñanza y aprendizaje:
Una concepción del aprendizaje que debe perseguir: La participación activa del alumno en su propio proceso de aprendizaje; e ir dotando de autonomía al alumno en el trazado y desarrollo de su formación.
La reconsideración del aprendizaje de los alumnos como verdaderos protagonistas de su aprendizaje es el núcleo central de toda la reconsideración de la enseñanza en la universidad. Esta conceptualización del aprendizaje requiere una nueva actitud por parte de profesores y alumnos y una mayor responsabilidad de los alumnos sobre la organización de su estudio.
El aprendizaje autónomo requiere un intenso sistema de tutorías; y paralelamente requiere del alumnado una preparación en técnicas de trabajo y su uso intensivo de herramientas de aprendizaje coma las Tecnologías de la Información y la Comunicación.