Para los estudiantes, proporcionándoles una oferta atractiva y de calidad que responda a sus requerimientos, y dotándolos de los recursos que les permitan la consecución de los logros curriculares y de la competencia profesional acorde con las necesidades del mercado de trabajo, sin olvidar que la universidad tiene la responsabilidad de formar ciudadanos responsables, con capacidad crítica y con actitudes y valores éticos que integren el compromiso social, el respeto por los derechos humanos y el desarrollo sostenible.
Para nuestro personal, quien constituye nuestro principal recurso, profundizando en la mejora de sus condiciones profesionales y personales, creando un entorno de trabajo que estimule el aprendizaje, su formación y promoción y su crecimiento personal.
Para los proveedores, tratando de encontrar un equilibrio entre los intereses de ambas partes y de promover la necesidad de introducir criterios ambientales en las transacciones realizadas.
Para las empresas y las instituciones que emplearán a los titulados o que aplicarán la investigación, ajustando la oferta educativa a sus requerimientos y a las necesidades sociales y laborales, colaborando con ellas para impulsar la docencia práctica y la creación de conocimiento aplicado que también contribuya al desarrollo equilibrado y sostenible.
Para los centros de enseñanza, universidades e instituciones, implicando a los centros de enseñanza e impulsando trabajos conjuntos entre el profesorado de enseñanza media y de la universidad para discutir contenidos y elaborar métodos que favorezcan el tránsito de los estudiantes entre los dos niveles. Colaborando con otras universidades e instituciones, en particular con las de carácter académico, científico y cultural tanto en el ámbito de la docencia, diseñando titulaciones conjuntas o estudios propios, como en el ámbito de la investigación, fomentado la creación de unidades cooperativas interdisciplinares así como el desarrollo de proyectos conjuntos.
Para las administraciones públicas, colaborando en el desarrollo de las políticas públicas y cumpliendo con la normativa.
Para el tercer sector, colaborando con las entidades de iniciativa social y empresas del tercer sector con la finalidad de aumentar nuestro grado de conocimiento mutuo e identificar posibles necesidades de la sociedad para darles respuesta de manera conjunta.
Para la sociedad, impulsando el desarrollo económico y dinamizando el entorno social y cultural, incorporando los criterios de sostenibilidad en nuestras actuaciones e iniciativas.
El compromiso con nuestros grupos de interés requiere establecer distintos mecanismos de diálogo de carácter abierto e institucionalizado, tanto para conocer sus expectativas y necesidades como para comunicarles las actuaciones llevadas a cabo en respuesta a dichas necesidades. La USC realiza periódicamente encuestas para conocer el grado de satisfacción del alumnado con la docencia así como del profesorado con el fin de responder mejor a sus necesidades y expectativas. Además, el Defensor de la Comunidad Universitaria, órgano designado por el Claustro, tiene como finalidad defender y garantizar los derechos de los miembros de la comunidad universitaria, pudiendo instar y promover ante los órganos correspondientes actuaciones e iniciativas para mejorar sus derechos y libertades. Para garantizar su independencia y autonomía, sus actuaciones no estarán sometidas a mandato imperativo de ninguna instancia universitaria. Los intereses y las expectativas de los distintos grupos son tenidos en cuenta mediante su presencia directa en los órganos de gobierno. En la Universidade de Santiago de Compostela consideramos que la apertura al diálogo, a las nuevas ideas, comentarios y críticas constituye un importante factor de mejora. La participación se canaliza de varias formas:
Representación de los diversos colectivos en los órganos de gobierno colegiados (Consejo Social, Claustro Universitario, Consejo de Gobierno, Juntas de Facultad y Escuela, Consejos de Departamento), de tal manera que asegura su implicación en las decisiones adoptadas, manteniéndose al mismo tiempo un diálogo abierto, necesario y dinámico con los grupos de interés fundamentales (personal docente e investigador, personal de administración y servicios, estudiantado y sociedad). No se debe olvidar que todos los miembros de la comunidad universitaria, en el marco de las previsiones contenidas en la legislación vigente, tienen el derecho a participar en los órganos de gobierno y de gestión.
Acercando propuestas concretas; es decir, proponiendo ideas dirigidas a poner en marcha planes, programas o proyectos para satisfacer los compromisos de la USC con sus grupos de interés.
Actuando y participando activamente en las acciones e iniciativas organizadas y promovidas por la USC y sus servicios.
Realizando sugerencias a los órganos de gobierno o canalizándolas a través del Vicerrectorado de Calidad y Planificación, unidad encargada de trasladarlas a las áreas pertinentes.