|
Descripción de impresos
Inmediatamente antes de comenzar la descripción se consignará la sigla asignada en el estudio preliminar, indicándose a continuación el lugar y año de la edición.
Ediciones del siglo XVII:
Las descripciones de impresos del siglo xvii deberán cubrir los siguientes apartados en el orden que se consignan:
-
Portada: descripción paleográfica.
-
Folios preliminares: legales y literarios.
-
Cotejo: se indicará en primer lugar el tamaño del volumen. A este respecto, debido a la disparidad de criterios que puede surgir al indicar el formato de un libro, sólo se tomarán en consideración cinco tamaños: 32º, 16º, 8º, 4º y folio. Al final de este apartado se ofrecerán las signaturas tipográficas erróneas.
-
Paginación o Foliación.
-
Obras contenidas en el volumen: se indicarán los folios que ocupa cada una de ellas entre paréntesis y después del título. Los títulos de las obras se separarán por punto y coma. Se procederá con laconismo.
-
Colofón, si lo hubiere.
-
Ejemplares consultados.
-
Descripciones bibliográficas.
Las entradillas de cada apartado (Portada, Folios preliminares, Cotejo, Paginación, Obras contenidas en el volumen, Colofón, Ejemplares consultados, Descripciones bibliográficas) irán en cursiva.
Ediciones del siglo XVIII y posteriores:
Por ser generalmente deteriores, bastará con proporcionar su reseña catalográfica. Una referencia bibliográfica más concisa será suficiente para las ediciones de los siglos XIX y XX. Pueden encontrarse ejemplos de estas últimas en:
Crosby, James O. (ed.): Francisco de Quevedo, Política de Dios, Gobierno de Christo, Madrid: Castalia, 1966, pp. 583-86.
|